Reunión 2023.

BULARROS 2023

Querida familia:

Últimamente cada año me toca a mí convocar al encuentro familiar de Bularros, que ya tiene larga tradición y es la ocasión para conocernos entre nosotros, una larga familia repartida por diferentes lugares de España. Si mal no recuerdo, la idea original de este encuentro fue de Marcelo, el hijo pequeño de los abuelos Benjamín y Felisa. Hasta cierto punto era comprensible, puesto que sus dos mujeres sucesivas, Ángela y nena, las dos hermanas entre sí, eran de Villaflor, pueblo fronterizo con Bularros. Entonces todavía vivían no pocos de los hermanos Caro, que fueron los troncos de nuestras diferentes familias.

El año 2012 así escribía Antonio Sánchez Caro:

El día 14 de Julio del 2012, se cumplen 25 años de las reuniones en El Molino de Bularros. Hace aproximadamente 25 años, expuse a tío Marcelo la idea de reunirnos toda la familia (los que quisieran, naturalmente). Marcelo Caro, que era un hombre tremendamente humano y sobre todo muy familiar, acogió la idea con gran alegría y ganas. Luego vinieron muchas cosas, pero indudablemente el alma máter de que esto siguiera adelante, se debe, sin lugar a dudas a los de VALENCIA, (¡qué gente más entrañable!). Un gran recuerdo para José María Aragón Caro, que disfrutaba con estas reuniones.

Esto quiere decir que hace unos 36 años que venimos encontrándonos ininterrumpidamente bajo los encinares y a la vera del molino de Bularros. Los más jóvenes se preguntarán: ¿Por qué Bularros? Y los más viejos les recordaremos, que en Bularros, aldea de Ávila, estaba la finca de la abuela Felisa con el molino de agua en su centro, y que allí nos veíamos en el verano de los años 1940 -cuando aún no existían las playas turísticas de Benidorm y Marbella- un buen puñado de hijos y nietos de los abuelos Benjamín y Felisa. Hoy pisamos los tomillos aromáticos de Bularros los nietos, biznietos y tataranietos de los abuelos Caro García. Es una bella historia que debemos continuar.

Una historia que siempre es igual y siempre distinta. Igual por el bello encinar que nos envuelve, el regato “Espinarejo” que a veces tiene agua, y las ruinas del molino, cada año más caído. Distinta, porque nos renovamos las personas, aunque permanezca el mismo cariño de familia. Igual también, porque algunas veces coincide hasta el día en que nos vemos, para llevar a cabo el programa, que esta vez os cuento con un retazo de la carta que yo mismo escribía el año 2017:

Un nuevo año, con el retraso debido (¡!), como tantas otras veces, os convocamos a la reunión de familia en el molino. Esta vez el calendario viene tempranero. El segundo sábado de julio -fecha tradicional del encuentro- cae exactamente el 8 de julio próximo. A las cinco y media tendremos la misa en la iglesita de Bularros, para rezar por los vivos y los difuntos de nuestra extensa familia. Luego iremos a merendar debajo de la encina, donde esperamos que la brisa del campo y el olor a tomillo alivien el calor de la fecha, como siempre ha sucedido. Llevaremos sillas y mesas. Los más valientes haremos después la excursión al lugar de la antigua poza, pasando por el viejo molino de agua. Una excursión por terreno casi de selva, ya que se trata de lugares hoy muy poco frecuentados, llenos de belleza y de aroma campero. Este año seguramente encontraremos todo muy seco. Pero no faltará el reguero de verde que señala el camino del antiguo regato, que lleva a la poza. Y terminaremos con los supervivientes tomándonos un helado en “Los Valencianos”, detrás de San Pedro en la ciudad de Ávila.

Parece que estoy escribiendo hoy, pero son palabras de hace seis años. Con ella os convoco a nuestro encuentro. Esta vez, en la misa de la iglesita de Bularros, además de rezar por todos, tendremos en cuenta al hijo mayor de Antonio Caro, a Antonio Caro Picón, que falleció el 23 de mayo pasado. Y nada más, de momento. Tendremos sillas y mesas como siempre. Compartiremos nuestras meriendas y haremos los más atrevidos la excursión a las ruinas del molino y las peñas donde estaba la poza-piscina de los primeros veraneantes del lugar. Pasad esta carta a los que no están en este grupo y pertenecen a la familia.

Os esperamos con los brazos abiertos como siempre. Y os mando a todos y cada uno un gran abrazo lleno de cariño y de olor a tomillo.

Aquí tenéis una foto de Bularros 1999. Os invito a que con los más pequeños intentéis adivinar quién es cada quién.

Y esta otra, tomada de más cerca, con una buena selección de los mayores. ¿Sabéis quiénes son? La foto es también de Bularros 1999.

José Manuel Sánchez Caro

Ávila

Reunión 2022.

Ávila, finales de mayo de 2022
A los numerosos miembros de la familia Caro García

Querida familia:

Finalmente, después de dos años largos de pandemia, a consecuencia del malhadado Covid 19, puedo anunciar a todos que este año

SÍ HAY BULARROS 2022.

¡Ya era hora!, pensarán algunos. Afortunadamente, este desgraciado bienio hemos tenido la fortuna de saber unos de otros a través del chat o tertulia “Amigos del Molino de Bularros”. Gracias a todos por vuestra buena acogida, gracias por vuestra viva y animosa participación. La informática amiga ha sustituido brillantemente a la gran encina de Bularros, que seguramente nos ha echado de menos los dos últimos años.

He repasado con calma el abundante repertorio de nuestra tertulia informática. De fallecimientos, sólo recuerdo el del padre Miguel Aragón, hermano de José Matías, salesiano, que falleció en Córdoba en abril del año pasado. Muchos de nosotros, a parte la familia Aragón Caro, y especialmente de los mayores le conocimos y le recordamos, sobre todo cuando venía por Puebla Larga en verano, con su sonrisa sempiterna y su empuje de salesiano joven… de 94 años.

También conocimos en el mismo mes de abril de 2021 los problemas del último hijo de Tono y Yolanda. Afortunadamente, el pequeño Antonio -uno más de la larga saga de los Antonios en nuestra familia- está bastante bien, tiene vida para dar y sobrar, y con sus dos años agota a la abuela Marisol cada vez que corretea por su casa y su jardín. Es una gran alegría para todos.

Los finales del año pasado, y lo que llevamos de este, han sido bien complicados para Charo, de la primera fila de la familia Rosario Caro e Isabelo. Primero fue el dichoso Covid, luego una complicación de corazón, con importante intervención quirúrgica. Finalmente, por si era poco, una bacteria se metió de okupa en su rodilla; fuera prótesis, antibióticos masivos y casi tres meses con la pierna estirada sin poder moverse para nada. Los últimos datos son esperanzadores: la bacteria ha podido ser desalojada -casi con la misma dificultad que a uno de los okupas de actualidad- y el próximo treinta de mayo le arreglan de nuevo la rodilla. Esperamos tenerla con nosotros bajo la encima de Bularros.

De la familia de Antonio Caro y Carmen, el mayor, Antonio, sigue reponiéndose poco a poco de su grave enfermedad bajo la supervisión de su hermano médico Alfonso Carlos y, por supuesto, de los cuidados y el cariño de Josefina.

La nota más triste fue el fallecimiento en accidente de Vitu, hijo de Mari Aragón Caro y Vicente Miñana. Lo sentimos todos y todos expresamos nuestro cariño hacia él y los suyos. Nos queda el recuerdo de su presencia animosa en el último Bularros que hemos celebrado.

Y el acontecimiento más alegre ha sido sin duda el nacimiento del segundo nieto de Miguel Sánchez Caro y Teresa, hijo de Isabel y Jorge. Tiene dos meses, está bien, se llama Manuel y es, hasta ahora, el último capítulo de nuestra larga familia. Enhorabuena.

La noticia de estos últimos dos meses ha sido la recuperación de una nieta y una biznieta de Teresa Caro, hermana del abuelo, bisabuelo, tatarabuelo Benjamín Caro. La nieta es Mercedes, hija de Matías Ramírez y Anita Oñate, a quienes conocí, siendo yo un niño, en El Bosque, Cádiz. La biznieta es Ana Luisa, nieta de Matías y Anita. A esta ya la conocéis, porque se ha incorporado a nuestra tertulia. A Mercedes esperamos conocerla en Bularros este año. Os adjunto una fotografía del matrimonio Matías Ramírez-Teresa Caro con sus hijos. Observad los rasgos clásicos de los Caro en la cara de “la mamá Teresa”, como la llamaban siempre sus hijos y nietos en Jerez de la Frontera. La familia se expande y, como decía Miguel Miñana, esto empieza a oler a Macondo.

Ahora, vamos a la organización. Como otras veces, nos reuniremos el segundo sábado de julio, que este año ea el día 9. Alrededor de las cinco y media de la tarde nos congregamos en la iglesita de Bularros. Celebraremos la misa y rezaremos por toda nuestra larga familia. Desde allí iremos a buscar la sombra de nuestra querida encina. Cada familia lleva su merienda y las bebidas correspondientes. Lo compartiremos todo, degustando las especialidades tradicionales de cada casa. Luego, para los más aguerridos, la emocionante marcha al molino -desgraciadamente cada vez más en ruina- y a las peñas de la vieja poza. El final, como siempre, en Los Valencianos, para tomar un helado, un granizado o lo que cada uno quiera. Parece que hará buen tiempo. Y el ánimo, el cariño y el buen humor están garantizados.

Un pequeño favor: este año no mandamos cartas por correo normal. A quien conozca a algún miembro de la familia que no esté en nuestra tertulia informática, le rogamos que le envíe por medios informáticos esta carta. No es bueno que perdamos todo el contacto con tantos miembros de la familia que estuvieron en Bularros y que hace ya algún año que no han venido. Por favor, haced de carteros eficaces.

Y nada más. Ilustro la carta con una foto de nuestra querida y majestuosa encina, además de la familia de Teresa Caro, como ya os he dicho.

Os esperamos con cariño y entusiasmo. Que nuestro Bularros 2022, después de la pandemia sufrida, sea una respuesta contundente, que ponga de relieve nuestras ganas de vivir y, cómo no, la fuerza y el cariño de nuestra gran familia.

Con un fuerte abrazo a todos y a cada uno desde Ávila,

            José Manuel Sánchez Caro

HOY ERA EL DÍA

Encuentro virtual 2021 en la red

Hoy deberíamos de empezar a encontrarnos por las calles de Ávila, por el Mercado Grande (aunque la foto que os ofrezco es de meses menos calurosos), reconociéndonos entre abrazos y achuchones, achuchones y abrazos, que llevamos tanto tiempo prohibidos:

 Debo deciros que, después de dos días casi de frío, ha amanecido un sábado glorioso, con magnífica temperatura, sin viento, con calor anunciado para mediodía. Pero ahora mismo, a la sombra, puede uno tomarse el cafetito de la mañana de verano con una temperatura deliciosa. Otros a estas horas empezarían a preparar en sus casas de Madrid o de cerca de Ávila las viandas que llevar para la merienda bajo la encina. Os pido que cada uno aporte en sus comunicaciones del encuentro de hoy las especialidades de siempre. croquetas increíbles, preñaditos sin límite de calorías, sandwiches propios de un restaurante de tres tenedores, hornazo de Ávila o Salamanca, empanada más o menos gallega, en fin, cosas “ligeras”, sobre todo porque han sido hechas o compradas con cariño de verdad.

¿Recordáis la pequeña iglesia de Bularros? Ahí van un par de fotos:

Y este es el molino. Primero, como era antes del año 2000:

Ahora, y cada año, más en ruina, pero con un par de chopos insuperables y medio metro más altos en cada encuentro:

Luego la excursión a las lanchas de la poza antigua, hoy arroyo casi sin agua, pero con ranas que, según me cuentan, nos echan ya por segundo año de menos. Es sitio de hacerse fotos, como la que sigue:

Y siempre la encina acogedora, símbolo de nuestra familia, “los Caro García”, tan ancha y tan fuerte como este árbol copudo que nos acoge cada año. Aquí, un homenaje al grupo de los primeros amigos del molino de Bularros en 1999 después de la merienda: A todos, simbolizados en esta foto de 2014, aunque sea sólo cibernéticamente, un grande, amplio, inacabable, inabarcable y, sobre todo, cariñoso abrazo

http://sanchezcaroabogados.com/molinodebularros/wp-content/uploads/2022/06/Encuentro-en-la-red-2021.pdf

Carta Bularros 2020

Ávila, 9 de junio de 2020

Querida familia:

En medio de la pandemia que padecemos, seguro de que os habéis percatado de las fechas en que estamos. Por supuesto, las seguimos todos con interés. Calculamos los días que faltan para llegar a la última fase de esta más que cuarentena a causa del maligno coronavirus, al que han puesto por nombre y apellidos “covid19″. Y esperamos el final de junio, como inicio probable de una vida nuevamente normal, dentro de lo que cabe.

Pero no es de estas fechas de las que ahora os quiero hablar, como bien suponéis. Se acerca el sábado del encuentro junto al molino de Bularros, el molino de los abuelos Benjamín y Felisa, con la misa familiar en la iglesita del pueblo y la merendola sobreabundante bajo la encina imponente que siempre nos cobija. Y más de uno recuerda el camino “aventurero” hasta la antigua poza del arroyo Espinarejo, que convertían en auténtica piscina los niños y jóvenes que allí pasaban el verano por los años cuarenta del siglo pasado, olvidando por unos días la tragedia de la guerra civil y las penurias de la posguerra. ¿Quién no ha visto las fotos de aquellos intrépidos veraneantes, zambulléndose en las aguas frescas de la poza y tomando el sol en las lanchas de piedra que la rodean? ¡Me río yo de Benidorm!

Este año nos tocaría reunirnos el 14 de julio, segundo sábado de ese mes, tal como manda la tradición. Y digo “nos tocaría” con gran pena. Después de hablar con varios de vosotros, hemos coincidido en que esta vez no es prudente convocar la reunión en esas fechas. Están demasiado cerca los días de la pandemia, y sigue vivo el peligro de un repunte en cualquier momento. Por eso, en contra de lo que hubiéramos querido, no es posible encontrarnos bajo la encina de los campos de Bularros. Habrá que dejarlo para el año que viene. Pero, ¿lo dejamos así, sin más?

Quiero haceros una sugerencia. Para aquellos que quieran mantenerse en contacto con otros miembros de nuestra familia grande, pienso que podría sernos útil abrir un grupo de WhatsApp. Sería una manera de poder contarnos las novedades del año, las buenas y las menos buenas. Por ejemplo, hasta mis antenas han llegado las noticias de algunos de la familia que han tenido que vérselas con el coronavirus. De la casa de tío Antonio Caro, tengo noticia de que el mismo Antonio y sus hermanos Benja y Alfonso Carlos han podido con el bicho, aunque alguno con bastante trabajo. De la de tía Rosario, Antonio Sánchez Caro y su hija Soledad (Lalá, para los amigos) están bien, después de una dura pelea. Igualmente Isabel, hija de Miguel Sánchez Caro. Pero esta última es noticia por algo mejor: ha sido mamá de una preciosa niña, que se llama Blanca, haciendo abuelos por primera vez a Miguel Ángel y a Teruca. Además, la familia ha seguido creciendo: han nacido este año Alvar, hijo de Javier y nieto de Javier y Piedad; Aurora, hija de Tomás, que hubiera sido la segunda nieta de Alfonso Sánchez Caro; y un nuevo Antonio, hijo esta vez de Antonio y nieto de Antonio Sánchez Caro, continuador de la saga de los Antonios; todos de la rama de tía Rosario.

De otros no tengo noticia, y esto es lo que me anima a proponeros la creación de ese grupo familiar de WhatsApp. Os propongo varios nombres para el grupo: Molino de Bularros, Los Caro García; Primos Caro; Amigos del molino de Bularros; Bajo la encina grande … Se trata de un grupo familiar de whatsapp, con la finalidad de mantenernos en contacto los miembros de esta gran familia. Todos asumimos el compromiso de dejar fuera del grupo lo que no sea de interés familiar (noticias generales, política, chistecitos y videos más o menos graciosos, etc.). Quien quiera apuntarse al grupo, sólo tiene que mandar un whatsapp al teléfono móvil de José Manuel, 626 638 738. diciendo que quiere pertenecer al grupo y proponiendo un nombre para el grupo. Puede hacerlo cualquier miembro de la familia Caro. El día 14 de julio, día en que tendríamos que habernos reunido, si la idea ha sido aceptada, crearemos el grupo con su nombre propio.

Y nada más. Siento que este año no podamos vernos. Pero seguiremos en contacto. Y pido a Dios que todos vosotros y vuestras familias estéis bien, y salgáis de esta pandemia con nuevas fuerzas y muy buen ánimo.

Un gran abrazo,

José Manuel Sánchez Caro

Tenéis información sobre los orígenes de la familia en la página web, así como algunas fotos en www.amigosdelmolino.com por si queréis echarle un vistazo, también podéis enviarnos correos-e a bularros@sanchezcaroabogados.com con información para añadirla a la web.

Carta Bularros 2019

Ávila, 10 de junio de 2019

A todos los miembros de la familia Caro García

Querida familia:

Puntual, como los vencejos cada año alrededor de la muralla en el Paseo del Rastro, llega la convocatoria de la grande y entrañable reunión familiar en los alrededores del Molino de Bularros. Si Dios quiere, nos veremos de nuevo todos los que queráis venir el próximo día 13, segundo sábado del mes de julio de 2019.

De acuerdo con nuestras noticias, en esta convocatoria nos faltan Rosa García-Rosado, hija de Juanita y Federico, y Encarnita, mujer de Antonio García Caro, hijo de Teresa y Luís. La última presencia de Rosa en Bularros fue en julio de 2017, donde se la vio feliz y contenta entre todos. Recordaremos a las dos en la misa de la iglesia de Bularros, como hacemos siempre con todos los que queremos, los que están y los que sólo en espíritu nos acompañan. De nuevos nietos, biznietos y tataranietos, no tengo noticias. Espero que quienes vengáis nos informéis de todo con detalle.

El programa es el de siempre: a las cinco y media (17:30) nos reunimos en la iglesita de Bularros, para celebrar la misa del domingo, donde agradeceremos a Dios el nuevo encuentro y rezaremos juntos por todos. Estoy seguro de que este año tampoco faltarán voluntariosos monaguillos. De allí partiremos hacia la encina grande, para celebrar nuestra merienda compartida, en la que se produce cada año el milagro de los panes y los peces, incluso con los doce cestos de sobras. Tendremos las mesas y sillas de siempre. Y los más valientes intentaremos una vez más llegar hasta el molino y la antigua poza del tiempo de los abuelos. La foto encima de las lanchas que rodean el arroyo en ese punto es el documento acreditativo de que uno ha estado en Bularros “de verdad”. El punto final, como siempre, será en la heladería de Los Valencianos, en la plaza del Ejército de Ávila.

Ánimo a todos, especialmente a la gente joven y a los niños, que vivirán, como siempre, una jornada inolvidable.

Un par de datos prácticos. Podéis consultar también esta carta en nuestra página web (www.amigosdelmolino.com), y en facebook (www.facebook.com/molinodebularros/). Allí encontraréis un buen puñado de fotos interesantes. Volveremos a llevar una hoja en blanco para que, quienes lo tengan, nos den su correo electrónico, con lo que la carta les llegará mucho antes. De todos modos, si nos queréis enviar ya vuestro e-mail, basta con escribir un correo a bularros@sanchezcaroabogados.com.

Con un grande abrazo cibernético, que esperamos convertir pronto en abrazo real,

José Manuel Sánchez Caro

De nuevo bajo la encina grande

Breve crónica del encuentro en el molino de Bularros, sábado, 14 de julio de 2018

Este año, ya entrado julio, hemos tenido la fortuna de volvernos a encontrar un grupo grande de miembros de la Familia Caro García,  apellidos del abuelo Benjamín y la abuela Felisa, respectivamente.

El sábado amaneció sereno, caluroso sin exagerar, con cierta brisa fresca y suave que atenuaba el calor del sol, y con un cielo azul, como sólo en las tierras altas de Ávila puede gozarse.

El encuentro en la pequeña iglesia parroquial de Bularros tuvo todos los rasgos tradicionales de siempre: abrazos entre quienes hacía un año, o más, que no se veían, preguntas por los nombres de niños y jóvenes que no acaba uno de conocer del todo, y… poca puntualidad, una característica que parece propia de los Caro y que no logramos corregir ningún año. La matriarca de todos fue Nena, viuda de Marcelo, la más animosa de todos, y perteneciente aún a la segunda generación tras los abuelos Benjamín y Felisa. En total, fuimos 64 miembros de la familia, cifra más que notable. Hubo representantes de las familias de Antonio, Concha (para nosotros son “los valencianos”), Rosario, Teresa y Marcelo. Creo que no me dejo ninguno. Está bien. Pero hay que animar a los que han dejado de venir. Esto es tarea de todos.

En la misa, presidida como siempre por el cura José Manuel, con su grupo de monaguillos y monaguillas estupendos, recordamos a los desaparecidos desde el último Bularros: la inolvidable Mari, el memorioso Rafael y el artista del pincel Alfonso. Hicimos la colecta para la parroquia y nos pusimos en marcha hacia la encina grande, donde ya nos esperaban sillas y mesas bien dispuestas, para descargar las provisiones que cada uno traía.  Dimos buena cuenta de la merienda (había verdaderos manjares exquisitos), y con los más animosos fuimos al molino y a la poza de antaño.

Los nuevos exploradores

Este año con tantas lluvias las hierbas y las zarzas nos dificultaron un poco el camino. Pero la proliferación de tomillos nos lo hizo siempre agradable. Y los más pequeños fueron los más valientes. Algunas de las fotos que iremos seleccionando nos lo recordarán para siempre.

Descansando en el camino

Luego, la foto de familia y en marcha, para encontrarnos de nuevo en la heladería de Los Valencianos en la plaza del Ejército de Ávila. Nos costaba despedirnos y la charla se alargó hasta casi las once de la noche, con un clima maravilloso, en este día otra vez inolvidable. Y la vieja Ávila quedó atrás para muchos, aunque estoy seguro de que todos la llevaremos para siempre en el corazón.

Foto de familia 2018 (una de las muchas)

Podéis enviar vuestras fotos y crónica a bularros@sanchezcaroabogados.com.

Trataremos de publicarlas aquí.

Un fuerte abrazo.

Os esperamos

Os esperamos a todos los Amigos del molino de Bularros el sábado 14 de julio.
Aquí tenéis la encina grande que nos espera.
Un gran abrazo

Lugar de reunión para la merienda de todos

Carta Bularros 2018

Ávila, 15 de junio de 2018

A todos los miembros de la familia Caro García

Querida familia:

No podía faltar tampoco este año la convocatoria para nuestro encuentro anual en Bularros. Esperamos que os llegue a todos la carta a tiempo. Y, como siempre, a aquellos a quienes no les llegue, si os es posible, enviádsela, por favor, o al menos recordadles que todos son bienvenidos bajo la encina grande a medio camino entre Bularros pueblo y el molino de los abuelos (para muchos bisabuelos, para algunos ya tatarabuelos) Benjamín y Felisa.

Esta vez el día de reunión es el 14 de julio próximo, segundo sábado de ese mes. El programa es el de siempre: a las 5:30 de la tarde tendremos la misa en la iglesia parroquial de Bularros. Esperamos que nuestro cura José Manuel esté flanqueado como siempre por un grupo numeroso (e inquieto) de monaguillos. Luego nos trasladaremos bajo la encina. Tendremos sillas y mesas, como otros años. Los más valientes y animosos haremos la excursión hasta la poza y las peñas donde veraneaba antaño la familia, pasando por las ruinas, cada vez más hundidas en la maleza, del antiguo molino. Llevad calzado cómodo. Y, por supuesto, una buena merienda para compartirla entre todos. A la vuelta concluiremos nuestro encuentro con el granizado o el buen helado de Los Valencianos en la plaza del Ejército.

Este año nos faltan nada menos que tres habituales participantes, todos en primera línea de la familia. Primero nos dejó Mari Aragón Caro, unos de los corazones vivos y animosos de nuestros encuentros desde el principio. El año pasado, ya muy enferma, quiso acompañarnos, y su imagen siempre sonriente figura ya para siempre en la foto de grupo bajo la encina grande. También estaba en la foto Rafael García Caro, otro de los que Dios se ha llevado y nos faltará este año. A pesar de su debilidad física, quiso también compartir el último encuentro con toda la familia a la que tanto quería y de la que era, por su increíble memoria, casi su notario oficial. El último en dejarnos fue Alfonso Sánchez Caro, demasiado joven para morirse tan pronto, y que se quedó con las ganas de unir a sus bellas acuarelas unos cuantos dibujos del molino de Bularros y sus alrededores. A los tres los tendremos presentes de una manera especial en la misa de la tarde, haciendo memoria de ellos y rogando a Dios que los haya acogido con su abrazo de padre.

Un par de datos prácticos. Podéis consultar también esta carta en nuestra página web (www.amigosdelmolino.com), y en facebook (www.facebook.com/molinodebularros/). Allí encontraréis un buen puñado de fotos interesantes. Este año llevaremos una hoja en blanco para que, quienes lo tengan, nos den su correo electrónico, con lo que la carta les llegará mucho antes. De todos modos, si nos queréis enviar ya vuestro e-mail, basta que enviéis un correo a bularros@sanchezcaroabogados.com.

Y nada más, Como el año pasado, os enviamos un fuerte abrazo a todos a la espera de encontraros en el patio y el portal de la iglesia de Bularros. Un grandísimo abrazo,

Antonio Sánchez Caro

Alfonso Caro Picón

Antonio Sánchez Guinea